La consulta del médico. En una consulta preliminar, el médico y el paciente discuten en detalle los deseos del cliente. Alguien tiene una bifurcación, alguien la tiene redonda y carnosa, alguien tiene la punta afilada de la nariz. ¿Cómo arreglar?

El médico examina los tejidos de la nariz, evalúa las proporciones de la cara y la nariz y explica al paciente las posibilidades y opciones óptimas de rinoplastia en cada caso individual. Habiendo llegado a un consenso acordado, comienzan a planificar la operación de la Rinoplastia.

Encuesta. El paciente se somete a un examen preoperatorio estándar preliminar (análisis de sangre para hepatitis B y C, VIH, sífilis, determinación del grupo sanguíneo y factor Rh, ECG, fluorografía, etc.).

Operación. Se realiza bajo anestesia general o anestesia local. La elección del método de anestesia depende de muchos factores: el volumen de la intervención planificada, el estado general del cuerpo, los deseos del paciente, etc. La plastia de la punta nasal, al igual que otros tipos de rinoplastia, se puede realizar con una rinoplastia cerrada o abierta de un abordaje quirúrgico.

Cuando está abierta, la incisión se realiza a lo largo del borde interno de las fosas nasales y la columela, una tira de piel en la parte inferior de la nariz entre las fosas nasales. Después de la curación, los rastros de la operación son casi invisibles. El acceso abierto permite al cirujano evaluar visualmente el estado y el volumen de los tejidos blandos y el cartílago.

Cuando está cerrada, la incisión recorre el borde interno de las fosas nasales, es decir, no hay costuras en el exterior.

Después de exfoliar la piel, el cirujano extirpa el exceso de tejidos blandos y cartílago con precisión milimétrica, literalmente los remodela, los conecta de una nueva manera, aplica suturas, corrige la forma. Si es necesario agregar volumen, se utiliza un biotrasplante de cartílago.